Concurso fotográfico «Manos que mueven el mundo»

Se realizó la premiación del 1° Concurso Federal Fotográfico “Manos que mueven el mundo. Trabajadores y trabajadoras argentinos de este siglo”, cuya propuesta fue retratar a las y los protagonistas del nuevo mapa laboral del país, surgido de las enormes transformaciones que lo tuvieron como actor ineludible durante lo que va de este siglo. Además, se presentó el libro y la muestra itinerante de la iniciativa. El lugar elegido fue la Sala Raúl González Tuñón en el Centro Cultural de la Cooperación (CCC).

La idea nace como lo dice el prólogo del libro desde una mirada humana “curiosa no sólo por el espectáculo, sino por quienes lo hacen posible” desde el desafío de reconocerse dentro de la disputa del campo de la lucha simbólica, de la batalla cultural colectiva.

Otros interrogantes que dan puntapié a la iniciativa son, desde la refundación de ATE Capital al nacimiento de la Fundación Germán Abdala, las nuevas aristas de la resistencia y de la creación colectiva. Por tal motivo, la propuesta fue conjunta con la Asociación de Reporteros Gráficos de la Argentina (ARGRA), la carrera de Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

“Es un orgullo participar de esta reunión en momentos en los cuales vemos todos los días la estigmatización de las organizaciones sindicales, de la organización de los trabajadores y trabajadoras y en ese aspecto nos parece fundamental la disputa por el sentido; el concurso vino en ese sentido a dar batalla”, expresó al comienzo, Diego de Charras, director de la carrera de Comunicación de la UBA.

El trabajo y la cultura

Luego, Emiliano Bisaro, vocal de ATE Capital e integrante de la Fundación Germán Abdala, manifestó la satisfacción y orgullo de haber promovido un concurso de fotografía hacia dentro de un sindicato. “Estamos convencidos que necesitamos otra práctica sindical, los sindicatos no sólo deben pelear salarios, no sólo deben pelear condiciones de trabajo, además pensamos que la defensa de los trabajadores es integral porque como trabajadores tenemos deseos y miradas que excede nuestro lugar del trabajo y eso tiene que ver con la cultura, el deporte, la salud, su familia y desde esos lugares de partida estamos trabajando en ATE”, sustentó.

Bisaro además dijo que los trabajadores y trabajadoras estatales poseen “un aporte mayor de lo que hacen estrictamente en su lugar de trabajo, realizan un aporte desde la cultura, desde la educación y desde un montón de lugares que nosotros queremos promover y expandir”, aseguró.

La fotografía como contrapoesía

Luis El Chino Sanjurjo referente del Centro Cultural de la Cooperación, se refirió al concurso y a la fotografía como “una herramienta, un arma, un dispositivo y es la búsqueda de materializar con distintas organizaciones e instituciones la articulación para dar pela ”, manifestó – y agregó- “ Para nosotros es una obligación como centro cultural abrir los brazos a estas actividades en un momento donde en neoliberalismo avanza sobre la vida de nuestro pueblo e intenta avanzar sobre la alegría, es nuestra responsabilidad dar la batalla cultural”.

Gabriela Hernández, integrante del jurado del concurso describió cómo fue el proceso de selección de las fotografías ganadoras, “más de 200 imágenes fueron las que participaron y quedaron sólo 20 que conforman el libro y fue casi por decisión unánime, aunque una tarea muy ardua ante el nivel del material representado”.

Muestra itinerante

El libro contó con la edición de la Licenciada en Comunicación Social, Contanza Lupi; el diseño de Jorge Quiroga y Paulina Tallarico y Silvia Chicchio y la colaboración de Sebastián Scigliano; Nicolás Rapetti; Emiliano Bisaro y la coordinación de Santiago Fernández Galeano.

Las fotografías elegidas serán además parte de una muestra itinerante que estarán hasta el 15 de junio en el C.C. de la Cooperación y luego se establecerá en la planta baja de ATE Capital durante un mes y comenzará a recorrer diferentes provincias de nuestro país.

La foto ganadora es “Salomé” de Magalí Druscovich y forma parte de la tapa de libro que se desprendió del concurso. La fotografía es sobre una empleada doméstica que enfrenta un exilio desde hace 25 años y extiende sus manos y su mirada limpiando un vidrio, serena, templada como abrazando al mundo.